jueves, 4 de diciembre de 2008

Osho- alegría

"Nadie permite a sus hijos bailar, cantar, gritar y saltar. Por razones triviales - quizá pueden romper algo, quizá se les moje la ropa con la lluvia si corren en el exterior- por pequeñas cosas se destruye por completo una gran cualidad espiritual: la alegría.
El niño obediente es elogiado por sus padres, por sus profesores, por todo el mundo, el niño juguetón es censurado. sus ganas de jugar podrían ser totalmente inofensivas, pero es censurado porque existe un peligro potencial de rebelión. Si el niño continúa creciendo con total libertad para ser juguetón, acabará siendo un rebelde. no será facilmente esclavizado;no le podrán reclutar facilmente en un ejército para destruir gente, o para que le destruyan.
El niño rebelde se convertirá en un joven rebelde. Entonces no podrás obligarlo a que se case; no podrás obligarlo a que acepte un determinado empleo; no se lo podrá obligar a satisfacer los deseos incompletos y los anhelos de sus padres. La juventud rebelde seguirá su propio camino. Vivirá su propia vida de acuerdo con sus deseos mas íntimo, no de acuerdo con los ideales de otra persona.
Por todas estas razones se sofoca su capacidad de jugar, se le aplasta desde el principio. Nunca se le da una oportunidad a la naturaleza. Poco a poco empiezas a cargar con un niño muerto en tu interior. Este niño muerto en tu interior destruye tu sentido del humor; no puedes reírte totalmente, con todo tu corazón, no puedes jugar, no puedes disfrutar de las cosas pequeñas de la vida. Te vuelves tan serio,que tu vida en vez de expandirse, comienza a encogerse.
La vida debe ser, en cada momento, una creatividad preciosa. No importa lo que crees, podrían ser castillos en la arena, pero todo lo que haces debería salir de tu capacidad de jugar y de la alegría."

De El libro del niño, una visión revolucionaria de la educación infantil
de Osho ed. Grijalbo

3 comentarios:

Andrea dijo...

Pensaba en cómo a veces (o muchas) caemos en la censura, simplemente porque así fuimos criados. ¡Cuán importante es estar atentos a nuestras reacciones! como para poder callarnos a tiempo, ¿no?
Hace muchos años leí por ahí que la función de los padres es la de cuidar que los niños no se lastimen ni lastimen a los demás, no la de "meterles" en la cabeza lo que tienen que pensar o sentir.

paloma dijo...

Que al hilo viene este post tuyo de los últimos míos. Ese libro es de los primeros que compré estando embarazada de mi primogénito "por casualidad" Un beso.

María Ángeles dijo...

Me gusta la cita que has elegido de Osho, un autor al que hay que leer con mucho sentido crítico. Precisamente el último post de mi blog va en esa línea, aunque hago una dura crítica del sistema educativo. Echadle un vistazo si os interesa.
Es una pena que nuestra infancia esté rodeada de tantas prohibiciones y tanta falta de libertad. Una educación adecuada permitiría desarrollar esa creatividad que todos tenemos, aunque quizá el resultado no sería tan beneficioso para el mercado...

Un saludo

www.enlapractica.wordpress.com